
Dios, sabía que esto no iba a terminar en nada bueno.
Que el deseo impetuoso de volver al blog, tenía detrás males mas profundos; que la enfermedad es sutil y traicionera y siempre suele ocultar los males mas profundos.
Regreso al blog, a leer los blogs que anteriormente solía leer: de chicas ana-mia, ¿y qué pasa? que comienzo a entrar en ansiedad nuevamente y a querer regresar al camino.
Tengo 23 años, soy madre y soy anorexica desde no se cuantos años atrás, mi peso a sido una montaña rusa, llena de altibajos, he llegado a pesar cerca de 80 kilos, lo mas que llegue a bajar comiendo 300 calorías al día y tomando pastillas, fue a los 53 kg.
Pase por un embarazo difícil, en el que me la pase vomitando los primeros 4 meses por las nauseas que acompañan a la gestación, y lejos de sentirme preocupada por el bebe, mi mente solo generaba que el vomitar si servía para bajar de peso.
Termine el embarazo pesando 68 kg, a la semana de haber parido, estaba en los 59. De ahí me mantuve en los 57, hasta que un día magicamente, regrese a los 55.
Siempre pensé que era debido a la lactancia que me mantenía en ese peso, aún comiendo de la manera horrible en que lo hacía, pero ahora inexplicablemente, a 1 mes de haber dejado de lactar a mi bebe, estoy en los 53.5.
Sé que me veo delgada, siento mis huesos, mis claviculas, los huesos de mis caderas, mi cuello delgado, y sin embargo estoy flácida, y es ¡completamente normal!, tuve un hijo; pero aún con esto luzco delgada, sé que luzco delgada, pero mi enfermedad llega a tanto, que me niego a aceptarlo, porque parece que quiere que toda la vida la pase sumergida en dietas, depresión y vida de mierda.
En estos momentos mi cabeza solo da para pensar en comenzar con los pilates, y en que mañana mi esposo no esta y puedo recortar las comidas.
Me choca pensar estas cosas, quisiera borrar de tajo todo esto, pero esta demasiado arraigado en mi. El día de hoy ya es demasiado tarde, mi pequeño esta ya dormido, mi esposo en algún lugar del DF fumando un cigarrillo seguramente. Y yo, aquí, generando cualquier tontería.
Creo que lo mejor es ir a la cama, dejar que el sueño se lleve todos estos pensamientos, y mañana despierte libre y sin toda esta porquería en la cabeza.
